e-farmaceutico

Llega el e-farmacéutico para atender al e-paciente

Con la llegada de Internet y los nuevos hábitos de la era digital, ha aparecido un nuevo tipo de paciente, al cual podríamos denominar e-paciente.

Un e-paciente que acude con más frecuencia a la Red para acceder a servicios de salud, que reclama asesoramiento en este canal (un 54 por ciento de compradores de parafarmacia online quieren tener la oportunidad de consultar con un profesional).

Los nuevos tiempos y los nuevos canales van a obligar que igual que un farmacéutico por vocación tiene que tener conocimientos de empresario para poder llevar a buen puerto su farmacia, el mismo deberá estar preparado para atender el mayor canal de comunicación mundial Internet. Con lo que casi podríamos denominar un e-farmacéutico.

La existencia de un e-paciente requiere a su vez el reciclaje profesional del farmacéutico para transformarse en un e-farmacéutico. Es decir, un profesional que también haga uso de la red para acercarse al paciente, abrir nuevos canales de atención y, asimismo, para los nuevos servicios, como quedó de manifiesto en la Convención Europea Alphega Farmacia, la red virtual de farmacias independientes bajo el paraguas de Walgreens Boots Alliance, celebrada el 5 y 6 de marzo en Montecarlo (Mónaco) bajo el lema ‘Sigue independiente, lidera el futuro’.

Para Ornella Barra, vicepresidenta ejecutiva de Walgreens Boots Alliance, “para evolucionar hay que seguir de cerca la tecnología, hacer un seguimiento de lo que sucede en el mundo digital y trabajar con esas nuevas herramientas”. Eso sí, Barra avisa que “aunque se haga uso de las nuevas tecnologías, la oficina de farmacia y el contacto directo seguirán siendo el centro; las tecnologías sin contacto directo no funcionan”.

Por ello, el e-farmacéutico debe contar con una “estrategia digital” ya que la red también se revela como un canal para la oferta de nuevos servicios profesionales farmacéuticos o, en última instancia, para ‘acercar’ al paciente a la botica física, donde podrá acceder a ellos.

 

Fuente: Alberto Cornejo / Montecarlo

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