Los continuos cambios de los canales de comunicación digital y las nuevas tecnologías, han otorgado un poder importante al consumidor actual. Éste deja atrás el boca a boca y empieza a opinar a través de las redes sociales, blogs y canales online. Por este motivo, las empresas y los negocios online han iniciado un cambio hacia el «brand trust» o confianza de marca.

¿Qué es el Brand Trust o confianza de marca?

Como muchos sabemos, la confianza no se compra, se gana. Una relación entre marca y cliente es un camino muy largo cuyo objetivo es crear una confianza basado en el trabajo y el esfuerzo. Aunque se trata de un camino costoso, se caracteriza por ser una emoción positiva que influye directamente en la relación con la marca empresa. Así pues, el Brand Trust se puede definir como:

 

«Un elemento intangible de éxito para una marca. Difícil de construir pero sólida una vez establecida con su audiencia»

 

En este sentido, el sector farmacéutico debería dejar atrás lo tradicional para centrarse en las relaciones con el cliente, ya que la confianza es la base entre personas y marcas. Nuestro cerebro está preparado para conectar inicialmente con empatía y confianza pero, esto nos puede hacer vulnerables en muchas ocasiones creando situaciones irreales en nuestra mente.

Tipos de Brand Trust o confianza

Existen muchas formas de establecer una confianza. Cada farmacia puede generar una relación equilibrada en función de cada una de ellas:

  1. Confianza funcional. Basada en fortalecer la fiabilidad, la calidad y el value for money.
  2. Confianza relacional. Basada en la relación entre la farmacia y el consumidor. Recoge aspectos como la comunicación honesta y las respuestas adecuadas a los problemas de los clientes.
  3. Confianza basada en la aportación de valor. Refleja el conjunto de acciones de valor social dirigida a los empleados y los clientes. Se construye más allá del producto o servicio.

¿Cómo construir una confianza de valor?

Para que una farmacia pueda construir un Brand Trust adecuado, deberá seguir unas reglas de marca, es decir:

  • Encontrar un propósito: Un cliente no compra por lo que es una farmacia sino por lo que hace. Las personas no conectan con un producto sino con los significados o sentimientos que encuentra en el interior de la misma farmacia.
  • Señalizar los intereses: Marcar la esencia y el propósito de la marca farmacia. Por eso, el equipo de trabajo y los clientes deben de seguir los mismos valores y creencias.
  • Eliminar las expectativas y mostrar la realidad: Es importantísimo enlazar las promesas con la realidad. La empatía es el elemento fundamental de confianza. Para ello, es necesario medir los efectos que causamos en el cliente a través de las acciones de la farmacia. Reducir lo «inesperado» por el cliente construirá una confianza real.

Desde Farmacom te recordamos que la construcción de la confianza es un camino continuo que lleva toda la vida y no esta confianza es un trabajo del día a día.